Kiko Martínez volvió a subirse a un ring en su casa y lo hizo como lo ha hecho durante casi veinte años: ganando y por la vía rápida. El doble campeón del mundo ilicitano derrotó por nocaut al colombiano Julián Londoño en el combate estelar de Noche de Leyendas 4, celebrada el sábado 7 de noviembre en el Pabellón Sara Marín y María Díez de Elche, ante un público entregado a su ídolo.
Pocas horas después, un vídeo de apenas siete segundos del final empezó a circular por las redes acompañado de una palabra: polémica. En las imágenes se ve a Kiko conectar el golpe definitivo a un Londoño que tiene las manos bajas. Lo decimos claro desde el principio: aquí no hay polémica ninguna. Hay un reglamento, un árbitro que manda y un campeón que sabe exactamente lo que tiene que hacer en cada segundo de un combate.
Así fue el final del combate
El combate se disputó bajo reglas de boxeo con guantes de MMA, a seis asaltos. Era el debut de Kiko en esta modalidad, que obliga a ser todavía más preciso que con los guantes tradicionales: la guantilla protege menos, cubre menos y cualquier golpe limpio puede acabar la pelea.
La secuencia que se ha hecho viral dura unos segundos. Kiko encierra a Londoño en la esquina con un intercambio muy duro y el colombiano acusa los golpes. El árbitro interviene, Londoño se recompone y se queda de pie junto a las cuerdas. Entonces el árbitro se aparta y hace el gesto de reanudar. En ese momento, con el combate ya en marcha, Londoño mantiene los brazos abiertos y las manos bajas. Kiko entra, conecta un gancho de izquierda y su rival cae. El árbitro da el combate por terminado.

Qué dice el reglamento: si el árbitro manda boxear, se boxea
En un ring solo hay una persona que decide cuándo se pelea y cuándo no: el árbitro. El reglamento técnico de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) lo recoge con cuatro órdenes muy claras: «stop», para que los boxeadores dejen de pelear; «box», para que sigan boxeando; «break», para separarlos de un agarre, y «time», para detener el reloj. Tras un derribo, el mismo reglamento obliga al árbitro a parar la acción y contar, y el combate no continúa hasta que él lo autoriza.
Eso tiene una consecuencia muy sencilla. Desde el momento en que el árbitro reanuda el combate, la pelea está viva, y cada boxeador es responsable de su propia defensa. Por eso, antes de cada combate, los árbitros repiten la misma instrucción a los dos peleadores: «protéjanse en todo momento». No es una frase hecha, es la primera norma de seguridad del boxeo.
Si el árbitro ha dicho «box», o ha indicado con el gesto que se sigue, el boxeador no puede quedarse mirando al árbitro, esperando una segunda orden o con las manos bajas. Tiene que tener la guardia arriba. Y su rival tiene todo el derecho, y el deber deportivo, de seguir peleando. Pegar en ese momento no es una ventaja ilegal: es hacer exactamente lo que el reglamento espera. Lo que sí estaría fuera de las reglas es golpear antes de la orden, y eso no es lo que pasó.
Si el árbitro hubiera considerado que Londoño no estaba en condiciones de defenderse, la decisión correcta habría sido parar el combate o seguir contando. Esa decisión le corresponde a él, no a los peleadores. Una vez que reanuda, el boxeador que ataca está cumpliendo las normas.
Por qué desde fuera parece otra cosa
Un vídeo vertical de siete segundos, sin el sonido del ring y desde un solo ángulo, no recoge lo que oyen los dos boxeadores dentro de las cuerdas. Desde fuera, ver a un peleador con las manos abajo recibir un golpe puede parecer injusto. Desde dentro, quien lleva toda una vida en el boxeo sabe leer en una décima de segundo que el árbitro se ha retirado, que el combate se ha reanudado y que su rival está expuesto.
Esa es la diferencia entre la experiencia y todo lo demás. La veteranía y los galones de Kiko Martínez le dieron la victoria: conocer el reglamento al milímetro, saber qué tiene que hacer en cada momento y tener el reflejo para hacerlo a tiempo. Es lo que separa a un campeón del mundo del resto.

Kiko Martínez, un campeón de los de verdad
Hablar de Kiko Martínez es hablar de una de las figuras más grandes de la historia del boxeo español. «La Sensación» fue campeón del mundo de la FIB en dos pesos distintos: en el supergallo, en 2013, al ganar a Jonatan Romero, y en el pluma, en 2021, con aquel nocaut inolvidable a Kid Galahad en Sheffield. Además, fue campeón de Europa en cinco ocasiones, tres en el supergallo y dos en el pluma. En su carrera profesional sumó 44 victorias, 31 de ellas por nocaut, y se midió durante casi dos décadas con los mejores del mundo en sus casas.
Pero quien conoce a Kiko sabe que su mayor título no cabe en un cinturón. Es un profesional enorme y una bellísima persona, querido en cada gimnasio por el que ha pasado y respetado por todos sus rivales. Un deportista que se ha ganado todo a base de trabajo, que ha peleado siempre de frente y que es incapaz de buscar una ventaja fuera del reglamento. En Elche no hizo nada distinto de lo que ha hecho toda su vida: boxear cuando el árbitro dice que se boxea.
En Deporte de Contacto ya repasamos su trayectoria en Kiko Martínez, campeón de campeones. Lo de este sábado es un capítulo más de una carrera que ya forma parte de la historia de nuestro deporte.
Julián Londoño, un rival valiente que se ganó el respeto de Elche
Nada de lo anterior le quita un gramo de mérito a Julián Londoño. El campeón colombiano de muay thai aceptó un reto que muy pocos aceptarían: medirse a un doble campeón del mundo, en su ciudad, ante miles de aficionados locales y con reglas de boxeo, lejos de las patadas, los codos y las rodillas de su disciplina. Eso se llama valentía.
Londoño no vino a pasear. Plantó cara, intercambió golpes con Kiko en la distancia corta, se recompuso tras el castigo y quiso seguir peleando hasta el final. Perdió ante uno de los mejores boxeadores que ha dado España, y lo hizo con la cabeza alta. Julián Londoño se va de Elche con el respeto de todos, y seguro que volveremos a verle brillar sobre un ring.
Una noche de leyendas en Elche
La cuarta edición de Noche de Leyendas, organizada por NDL Championship, convirtió el pabellón ilicitano en una fiesta de los deportes de contacto, con combates de boxeo, muay thai y K-1, y con nombres como Julio Granado y Javier García Roche en el cartel. La promotora ya había dejado huella con su Noche de Leyendas en Badalona, y puedes consultar todas sus veladas en nuestra ficha de Noche de Leyendas: veladas, resultados y campeones.
El cierre no pudo ser mejor para la afición: su campeón, en casa, ganando. Y para el debate de las redes, una respuesta sencilla que cualquier árbitro firmaría: en el boxeo hay que protegerse en todo momento.
Curiosidades de esta noticia
¿Quién ganó el combate entre Kiko Martínez y Julián Londoño?
Kiko Martínez, por nocaut, en el combate estelar de Noche de Leyendas 4, celebrada el 7 de noviembre de 2026 en Elche.
¿Hubo alguna irregularidad en el golpe final?
No. El árbitro había reanudado el combate y, desde ese momento, los dos boxeadores tenían que protegerse. Kiko golpeó con la pelea en marcha, como marca el reglamento.
¿Qué significa la orden «box» del árbitro?
Es la orden con la que el árbitro indica a los boxeadores que sigan peleando. Junto a «stop», «break» y «time», es una de las cuatro órdenes que recoge el reglamento técnico de la IBA.
¿Qué es el boxeo con guantes de MMA?
Es boxeo con las reglas de siempre, solo puños, pero con guantillas, unos guantes más pequeños y con menos relleno que los de boxeo. Por eso cada golpe limpio tiene más peligro.
¿Cuántas veces ha sido campeón del mundo Kiko Martínez?
Dos. Fue campeón de la FIB en el peso supergallo (2013) y en el peso pluma (2021).





