Carlos Prates destroza a Della Maddalena y reta a Makhachev

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Carlos Prates destroza a Della Maddalena y reta a Makhachev

Carlos Prates acaba de sacudir el peso ligero de la UFC con una actuación que va a dar que hablar durante semanas. El brasileño destrozó a Ian Machado Della Maddalena en el UFC Fight Night del pasado 10 de mayo de 2025 en Las Vegas, y lo hizo de una manera tan convincente que inmediatamente apuntó al campeón Islam Makhachev como siguiente objetivo. Una noche, una actuación, y un nombre que ya no puede ignorar nadie en la división.

Una victoria que no admite discusión: cómo Prates desmontó a Della Maddalena

Hay victorias que se celebran y hay victorias que impactan. La de Carlos Prates ante Della Maddalena fue de las segundas. Desde el primer campanazo quedó claro que el brasileño no venía a hacerle la noche fácil al australiano, y lo que siguió durante los minutos de combate fue una lección de striking moderno: ritmo, precisión, daño acumulado y la frialdad de quien sabe exactamente lo que hace sobre el octágono.


Prates finalizó el combate en el segundo asalto con un TKO que no sorprendió a los que llevan tiempo siguiendo su carrera, pero que confirmó definitivamente que estamos ante uno de los mejores pegadores de toda la UFC, no solo del peso ligero. Della Maddalena, que llegaba con una racha respetable y con buenas credenciales en el pie, simplemente no tuvo respuesta para la velocidad y la potencia del brasileño.

Lo que más llamó la atención no fue solo el resultado, sino el cómo. Prates no se limitó a golpear fuerte: fue sistemático, inteligente, eligiendo sus momentos. Hay mucho trabajo de camp detrás de esa actuación. Se notó que llegó preparado para un Della Maddalena específico, no para un adversario genérico.

El reto a Islam Makhachev: ¿aspiración legítima o movimiento de marketing?

Nada más acabar el combate, con el micrófono en la mano y el octágono todavía caliente, Prates fue directo: quiere a Islam Makhachev. El campeón del mundo del peso ligero de UFC. El número uno del ranking libra por libra. El hombre que lleva años siendo el mejor luchador del planeta en activo según la mayoría de analistas del deporte.

La pregunta que se hacen muchos es si ese reto tiene algún fundamento real o si es simplemente el movimiento habitual de alguien que acaba de ganar de forma espectacular y quiere aprovechar el momento mediático. La respuesta honesta es que tiene más sustancia de lo que parece a primera vista, aunque el camino hasta ese combate no sea ni corto ni sencillo.

Prates ha ganado sus últimos combates de manera contundente y ha demostrado un nivel de peligrosidad en pie que pocos en la división pueden igualar. Su porcentaje de finalizaciones es notable, y la forma en que ha ido creciendo pelea a pelea dentro de la UFC habla de un luchador que está en su mejor momento. No es un recién llegado pidiendo un título gratis. Es alguien que está construyendo un argumento serio.

El estado actual del ranking del peso ligero UFC y dónde encaja Prates

El peso ligero de UFC es históricamente una de las divisiones más competidas y con más talento concentrado del deporte. Con Makhachev como campeón indiscutible, nombres como Arman Tsarukyan, Dustin Poirier, Charles Oliveira o Justin Gaethje forman una élite que hace que cualquier escalada en el ranking cueste muchísimo. Prates sabe que está dando un salto de fe cuando pide ese combate, pero también sabe que en este negocio los que no piden no consiguen.

La victoria sobre Della Maddalena lo coloca en una posición muy interesante dentro del ranking. No es el número uno todavía, pero la actuación del sábado por la noche le da argumentos para exigir una pelea de alto nivel que lo acerque a ese primer plano. La UFC tiene la última palabra, y Dana White y compañía siempre miran tanto los números como la narrativa. Y la narrativa de Prates, ahora mismo, es atractiva.

Carlos Prates: el perfil de un finalizador nato en el peso ligero

Para entender por qué Prates genera tanto interés hay que conocer un poco su historia. El brasileño de Curitiba no es un producto de fábrica ni un luchador construido artificialmente para la cámara. Viene de los gimnasios de verdad, con años de trabajo en muay thai y kickboxing que se notan en cada movimiento dentro del octágono. Su striking tiene una base sólida que va mucho más allá de repartir mandobles a lo loco.

Lo que hace especial a Prates es esa combinación de potencia y técnica que no es tan común como parece. Hay pegadores fuertes en la UFC que son predecibles. Y hay técnicos que no tienen suficiente poder para rematar. Prates tiene las dos cosas, y las combina con una lectura del combate que ha ido mejorando notablemente en sus últimas actuaciones.

Su récord habla por sí solo: la mayoría de sus victorias han llegado antes del límite de tiempo. No es de los que se llevan las peleas a los jueces si puede evitarlo. Esa mentalidad finalizadora, ese instinto para ir a por el KO o el TKO cuando el rival está en apuros, es exactamente lo que la afición quiere ver y lo que hace que el nombre de Prates empiece a sonar con fuerza en los corrillos del mundillo.

Ian Della Maddalena: qué salió mal para el australiano

No se puede analizar esta pelea sin hablar del lado perdedor. Della Maddalena no es un luchador cualquiera. El australiano había construido una trayectoria respetable en UFC y llegaba con la confianza de quien ha ganado dentro del octágono antes. Pero la noche del 10 de mayo le salió todo al revés, y hay razones concretas para ello.

El problema principal de Della Maddalena en este combate fue la distancia. Prates es un maestro controlando el espacio entre los dos luchadores, y el australiano nunca encontró el punto cómodo para trabajar. Cuando intentaba entrar, Prates ya había lanzado o ya se había movido. Cuando intentaba quedarse fuera, las manos del brasileño llegaban igual. Esa incapacidad para establecer su propio ritmo fue letal.

También se pudo ver que el australiano recibió demasiado daño acumulado en el primer asalto que condicionó su actuación en el segundo. El cuerpo no miente, y cuando llegas al segundo round ya con el cerebro tocado, las opciones se reducen drásticamente. Prates, que conoce perfectamente ese momento, fue a por él sin dudar.

Makhachev, el gran objetivo: lo que haría falta para ganarle

Hablar de Carlos Prates como potencial rival de Islam Makhachev obliga a ser honesto. El campeón daguestaní es un problema diferente a cualquier otro dentro de la UFC. No solo porque sea técnicamente superior en el terreno del grappling, algo que ya es bastante, sino porque tiene una inteligencia táctica que le permite adaptarse a cualquier tipo de rival. Makhachev no se ha encontrado con nadie que le haya dado una respuesta real en mucho tiempo.

El striking de Prates sería, sobre el papel, el mayor peligro para el campeón. Si el brasileño consiguiera mantener el combate de pie y hacer daño en los primeros minutos, la pelea podría tener cierta historia. Pero el historial de Makhachev muestra que es precisamente en ese escenario donde él consigue llevar la pelea al suelo, donde su control y su ground and pound son prácticamente imbatibles.

El defensa de derribo de Prates sería el factor determinante. En sus últimas actuaciones se ha visto un trabajo en ese aspecto que da más confianza que hace un par de años, pero enfrentarse al sistema de derribo de un daguestaní entrenado por Khabib y la AKA es otra historia. La pregunta que se haría cualquier analista serio es si Prates tiene suficiente wrestling defense para mantener el combate en el terreno donde él manda. Y esa respuesta, honestamente, todavía está por demostrar a ese nivel.

El antecedente de Alexander Volkanovski y lo que aprendió el mundo del MMA

No hace mucho, Alexander Volkanovski, uno de los mejores de todos los tiempos en su división y considerado un peligro real para Makhachev, intentó el desafío del peso ligero y se llevó una lección de primer curso. Eso sirvió para que toda la afición del MMA calibrara mejor lo que supone enfrentarse al campeón. No es que Makhachev sea imbatible, la historia del deporte demuestra que nadie lo es, pero sí que está operando en un nivel que exige algo muy especial para ser desbancado.

Para Prates, conocer ese antecedente no debería ser un freno sino un mapa. Saber exactamente qué falló en esos combates es información valiosísima. Y si alguien en su equipo está haciendo bien su trabajo, habrá diseccionado cada segundo de esos fights para entender qué tendría que hacer diferente

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