Bob Allotey, El campeón de boxeo que España olvidó

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Bob Allotey, El campeón de boxeo que España olvidó

Entrevistamos a Jose Miguel Gala, autor del libro Bob Allotey, el Rey Efímero

¿Cómo descubriste la figura de Bob Allotey y qué fue lo que te motivó a escribir la que es su primera biografía? 


Desde que empecé a leer y escribir sobre boxeo español “retro” o clásico, siempre que me encontraba con la figura de Bob Allotey, su vida me generaba una gran curiosidad. Nacido en Accra, Ghana, ya en su país natal encadena una increíble racha de treinta victorias por nocaut de forma consecutiva, que sería reseñada en varias publicaciones pugilísticas de medio mundo. El hecho de que eligiera instalarse en España, que se coronara campeón de Europa, y que nadie hablase de él, me resultaba algo curioso. Todo alrededor de Bob tenía un aire misterioso, lo cual siempre invita a la investigación. 

·  El título de la obra es «Bob Allotey, el rey efímero». ¿A qué se debe exactamente este adjetivo de «efímero» en su carrera? 

Bob se proclama campeón de Europa en octubre de 1974 y pierde la corona continental apenas cuatro meses después, en Francia, en febrero de 1975, y frente a un rival de menor experiencia, un absoluto desconocido… Tras esa derrota, deja el boxeo y se olvida completamente del deporte, abriendo un bar en Hospitalet. Su nombre aparece y desaparece de la prensa, radio y televisión en cuestión de semanas, y a partir de ahí nadie se preocupa de su discurrir biográfico, quizá porque en los años ochenta, todo lo relacionado con el boxeo era considerado violento o marginal, anatemizado y censurado por los nuevos medios de comunicación de la época.  

·  Mencionas que Allotey tuvo una auténtica vida de trotamundos, pasando por países como Australia o México. ¿Cómo crees que influyeron estos viajes en su estilo de boxeo y en su personalidad? 

En Australia disfrutó de gran popularidad y se rumorea que llegó a obtener la nacionalidad, aunque pronto se aburrió de la experiencia y optó por viajar a Filipinas o Europa para enfrentarse a gente de categoría que le permitiese llegar más lejos. En México no evitó a nadie y en los meses que estuvo allí trabó gran amistad con boxeadores, preparadores y promotores (en una velada, comparte cartel con Sugar Ramos y Mantequilla Nápoles, ahí es nada)… Un día, en el ascensor de un hotel, conoce a una andaluza y a partir de ahí empieza su aventura española, que le lleva a Barcelona, donde residirá hasta el final de sus días, que pasaron desapercibidos para todo el boxeo español.  

·  Su coronación como campeón de Europa en 1974 ante Guy Caudron en Madrid marca un hito. ¿Qué significó aquella victoria para el boxeo nacional de la época? 

En esos años el boxeo español seguía disfrutando de una salud espectacular, teníamos campeones europeos y mundiales, en un momento en el que ser campeón tenía mucha más dificultad que hoy en día. Existían menos categorías y menos asociaciones, no habían títulos intermedios o “silver”, y el éxito deportivo estaba por encima del marketing o la presencia en los medios. Bob era un peso gallo, como Carlos Flix,”Sangchili”, Luis Romero o Mimoun Ben Alí, todos ellos leyendas del boxeo nacional, pero a día de hoy, poco o nada se sabe de él, más allá de su condición de púgil nacionalizado.  

·  Nacido en Ghana pero nacionalizado español y afincado en Barcelona. ¿Cómo fue su proceso de integración tanto en la sociedad española como en el circuito pugilístico del momento? 

Su gran apoyo fue su mujer, andaluza y ex modelo de profesión, que le ayudaba también en las entrevistas, ya que a su llegada a España apenas si chapurreaba algunas palabras. Además de su mujer, llamada Manón Otero, otro gran apoyo de Bob fue el preparador Pedro Caballero y el presidente de la Federación Española de Boxeo, Vicente Gil, quien trató de acelerar su proceso de nacionalización. Más allá de su círculo más cercano, Bob nunca trató de conseguir la popularidad de un Urtain o un Carrasco, pues siempre rehusó convertirse en una “celebridad”. Acabó cansado de los tejemanejes del boxeo rentado y se fue como llegó, de manera anónima.  

·  ¿Por qué crees que un boxeador que llegó a ser campeón de Europa ha caído en el olvido dentro de la historia de nuestro deporte? 

Intuyo que su nacionalización no levantó las mismas simpatías que la de Legrá o Evangelista, que eran boxeadores que compartían idioma y tenían más facilidad para conceder entrevistas o interactuar con periodistas. Allotey llega a España en 1966 y en 1974 se convierte en campeón europeo, eso es casi una década, y sorprende que a pesar de esa prolongada estancia deportiva en Barcelona, ninguno de los grandes medios le dedicaran algo de cariño. Creo, y esto es una apreciación personal, que muchos le veían como un intruso o un forastero, aunque en honor a la verdad él ya se había subido al ring con todos los grandes boxeadores europeos de los sesenta y los setenta, excepto algún que otro boxeador español que le evitaba, pues todos eran conscientes de que Allotey tenía una pegada terrible. 

·  A nivel de investigación, ¿cuál ha sido el mayor reto a la hora de documentarte sobre una figura tan exótica y viajera? 

A pesar de haber sido campeón de España y de Europa, no hay prácticamente ninguna información contrastada o documentada sobre su vida, en lo personal y en lo profesional. Las hemerotecas de muchos medios de la época no están digitalizadas y sus compañeros de generación ya no están vivos, con lo que era de justicia recopilar toda la información posible y homenajear su trayectoria, como se ha hecho recientemente con Velázquez, Perico o Urtain, entre otros muchos. Allotey empieza en el peso mosca, hace su carrera en el gallo y llega a probar suerte en el pluma, más de cien combates como profesional, de los que no se sabe mucho, de hecho ni el propio Bob sabía a ciencia cierta el número exacto de peleas que disputó. Su hija me ayudó a completar algunos aspectos personales de su vida, y viejos periodistas como el veterano Antonio Albalat me proporcionaron alguna anécdota privada divertida. De la incógnita inicial pasé a tener una visión mucho más completa de su biografía, y también a empatizar con él. 

·  De todas las anécdotas o momentos de su vida que has descubierto escribiendo el libro, ¿hay alguna que te haya sorprendido o emocionado especialmente? 

Lo más interesante ha sido descubrir el lado personal del boxeador, su gran amistad con Legrá, su afición por la música soul, las peripecias de su hermano Love, su tristeza al comprobar que nadie quería enfrentarse a él en España, pues tenía una pegada de peso welter y era un rival a evitar para todos los boxeadores de su peso en aquellos años. Fallece en 2012 y ningún medio deportivo español se hace eco de su deceso, lo cual nos da una idea de lo abandonada que estuvo su figura, espero que hasta el día de hoy, con este mi humilde libro. 

·  ¿Qué legado o lección crees que deja la trayectoria vital y deportiva de Bob Allotey a los aficionados actuales a los deportes de contacto? 

En mi opinión, Bob Allotey tuvo la oportunidad de instalarse en países con una infraestructura deportiva y económica superior, pues en los años sesenta estuvo residiendo en Australia y tenía amigos y familiares en Dinamarca o Reino Unido. Allotey conoció a una española en México y ambos decidieron empezar una nueva vida en Barcelona. Es una lección de vida interesante, ya que invita a reflexionar sobre qué es más importante, si el éxito en lo público o en lo privado, en lo personal o en lo profesional. Una decisión tan importante puede salir bien o mal, por eso me sabe mal que de un tipo como Allotey, en España, no se sepa nada. 

·  Para nuestros lectores que estén deseando leer más, además de escribirte a tu correo, ¿hay algún otro lugar donde puedan adquirir el ejemplar o seguir tu trabajo? 

Antes de terminar, me gustaría agradecer a Deporte de Contacto vuestro interés en la figura de Allotey, ya que lamentablemente la mayoría de medios dedicados al boxeo español han ignorado su trayectoria. El interés en nuestro boxeo clásico es escaso y se agradece que vuestro medio se preste a dar difusión a un campeón europeo olvidado, ghanés de nacimiento pero español de adopción, y lo más importante, un tipo muy valiente sobre el ring, uno de esos luchadores que jamás rehusó a nadie. Los interesados en el libro pueden escribir a la siguiente dirección de email, jmgala25@gmx.es. A día de hoy es la única vía para conseguir el libro. Como aficionado al boxeo, creo que la labor de medios como el vuestro es algo fundamental, y os quedo muy agradecido por esta conversación que espero os haya resultado tan agradable como a mí. 

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