La figura del guerrero no se limita únicamente al intercambio de golpes sobre un cuadrilátero o a la ejecución perfecta de una técnica milenaria en el centro de un tatami. Existe una dimensión más profunda, una que une el arte de la guerra con la expresión más pura del séptimo arte. Hoy nos adentramos en la mente de un hombre que ha decidido no elegir entre sus dos pasiones, sino fusionarlas en un estilo de vida único. Nacho Serapio, director de cine y maestro consagrado en las artes marciales, se sienta con nosotros en Deporte de Contacto para desgranar una trayectoria marcada por la disciplina y la creatividad.
La historia de Nacho Serapio es la crónica de una búsqueda constante. Desde sus inicios, quedó claro que su camino no sería el de un practicante convencional, su fascinación por cualquier tipo de disciplina de combate lo llevó a explorar los límites del cuerpo y de la técnica, pero su alma de comunicador lo empujó hacia las cámaras. Esta dualidad es la que permite que sus producciones cinematográficas respiren una autenticidad que rara vez se encuentra en el cine de acción comercial. En sus películas, la acción no es un simple recurso coreográfico, sino un lenguaje en sí mismo, una extensión de la personalidad de quien lucha.
Durante esta extensa charla, surge un concepto que resuena con fuerza y que captura la esencia de su filosofía: las pruebas del guerrero. No se trata simplemente de exámenes físicos o de resistencia ante la fatiga. Hablamos de procesos de introspección y superación donde el individuo es puesto a prueba en situaciones límite para descubrir qué queda cuando las fuerzas flaquean y el ego desaparece. Nacho explica con una claridad meridiana cómo estas pruebas forjan el carácter, preparándolo a uno no solo para enfrentar a un oponente, sino para encarar los desafíos imprevisibles de la vida cotidiana y profesional.
Ahora lanza su libro las pruebas del guerrero, un libro que nos trae a la Galicia de hace décadas, donde, con una serie de campamentos de verano hacían una introspección sobre uno mismo y sobre las artes marciales en unas jornadas que quedarán para la historia de muchas de las personas que por allí pasaron. Este es el relato de todas aquellas historias y de esos momentos inolvidables de fanáticosque vivían de una manera muy especial todo lo que tiene que ver con las Artes marciales, seguramente y conociendo a Nacho, será una gran odisea, el poder conocer cuáles fueron desde dentro las impresiones, sensaciones y jornadas vividas a través de veranos en las gratas y amigables costas gallegas.
A lo largo de la entrevista, profundizamos en los detalles técnicos de su trabajo, pero siempre volviendo a la raíz marcial. Es esa obsesión por el detalle y el respeto a la tradición lo que hace que su discurso sea tan necesario en los tiempos actuales, donde a menudo se busca el resultado inmediato sin valorar el proceso. La entrevista completa, que podrán disfrutar a través del enlace que encontrarán más abajo, es un viaje por las experiencias de un hombre que se define como un loco de las artes marciales, alguien que ha convertido su obsesión en una herramienta de transformación.





